La vacunación antigripal persigue reducir la mortalidad u morbilidad asociada a esta enfermedad.
Con tal fin va dirigida fundamentalmente a personas con un riesgo mayor de complicaciones en caso de padecerla y a las que pueden transmitir la enfermedad a otras que tienen un alto riesgo de complicaciones.
Para esta campaña, debido a la presencia del SARS-CoV2 se recomienda aumentar las coberturas de vacunación frente a la gripe a personal sanitario, personas mayores de 65 años y a pacientes con condiciones de riesgo. En población infantil de riesgo, desde los 6 meses hasta los 9 años, se administrarán dosis de 0,5ml en 2 dosis.
La OMS realiza estimaciones anuales en febrero para el hemisferio norte y en septiembre para el hemisferio sur par así predecir las cepas a incluir en la vacuna.
La fecha de la campaña de vacunación va desde el 26 de septiembre hasta que finalice la temporada de gripe.
Estas recomendaciones se basan en el uso de vacunas inactivadas tetravalentes (compuestas por virus muertos o proteínas del virus), además de éstas, están autorizadas las vacunas atenuadas (compuestas por fracciones de virus vivos) que no se utilizarán en grupos de alto riesgo.